top of page

Tender puentes para que la sociedad gane

  • Foto del escritor: Nuria Val
    Nuria Val
  • hace 1 día
  • 3 Min. de lectura

La sociedad pierde si no se generan espacios, físicos y virtuales, para que se relacionen subjetividades políticas opuestas.



¿Existe la amistad en política? ¿Cabe el buen entendimiento entre políticos que pertenecen a partidos de distinto signo? Estas y muchas otras preguntas surgen a raíz de leer el último libro del profesor e investigador Gonzalo Sarasqueta titulado ‘Las otras verdades: Siete relatos sobre la amistad política’, de la Editorial Biblos.


En mi día a día, como periodista que cubre la comunicación del Gobierno y también la del Partido Socialista, observo desde el asiento privilegiado del Congreso y también del Senado que sin la voluntad de tender puentes no existe el debate público y la sociedad pierde.


El ejemplo inmediato que me viene a la cabeza es la incomunicación que mantienen desde hace tiempo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder del principal partido de la oposición, el popular Alberto Núñez Feijóo. Tal es así, que para cuestiones importantes o urgentes o las denominadas ‘de Estado’ no se llaman, ni siquiera se escriben.


El último episodio se ha producido esta semana a costa de la llegada a España del crucero MV Hondius con varios pasajeros que tuvieron hantavirus y deberán ser trasladados a sus respectivos países y también a Madrid para pasar una cuarentena por seguridad. Desde el primer momento, el principal partido de la oposición estuvo fuera de juego porque el Gobierno no se puso en contacto para ofrecerles ningún tipo de información.


Sarasqueta, en su libro, explica que la confianza es el principal bastión entre dos políticos de distinto signo para sellar acuerdos, que sobrevuele la burocracia, se optimice el tiempo y se obtengan soluciones compartidas. El diálogo. La palabra que tanto utiliza el presidente y los ministros para asegurar que siempre están abiertos a ello. Pero el ejemplo da muestras de que, si no se produce, al final la sociedad pierde. El alarmismo, en este caso, o las críticas sobrevenidas antes de abordar todos juntos el problema se adelantaron, incluso, a la información y a la urgencia de buscar soluciones.


Sin embargo, en estos tiempos de polarización y fragmentación política, el libro apunta al trasfondo de las redes sociales y en la crítica pública a la amistad, que en política se puede interpretar como telón de fondo de hasta posible corrupción. Y es aquí donde su autor defiende que la sociedad pierde porque se produce una dificultad de generar espacios, físicos y virtuales, para que se relacionen subjetividades políticas opuestas.


“Sin estos fogones donde poder conversar con el otro, el mestizaje político se complica”, expone Sarasqueta. Así, también recuerda que “en este mundo agrietado, preguntar, y no suponer, puede ser un acto revolucionario”.


La confianza puede aumentar significativamente con un socio o aliado, e incluso llegar a niveles similares a los de la complicidad, pero la necesidad transaccional no muta en necesidad sentimental. Prueba fehaciente: cuando por cualquier motivo se termina la colaboración, se extraña el beneficio que esta reportaba, no a la persona. En este caso, la necesidad de tender puentes para crear unas mejores políticas públicas.


En este caso, en su reflexión viene a citar ‘Los cuatro amores’, C.S. Lewis, quien afirma que toda amistad “es potencialmente un foco de resistencia”. El autor británico creía que el hombre, cuando está rodeado de verdaderos amigos, es más fuerte, menos manipulable, casi invencible.

Quizá la resistencia, a diferencia de las trincheras y los fuegos del pasado, algo más modesta, hoy se trate de eso: en el palacio, en la calle, en la matrix digital, juntarnos con los que piensan distinto, con los que piensan parecido y con los que no tienen ganas de pensar. La amistad como crítica. La amistad como desobediencia. La amistad como política.

 
 
 

Comentarios


Contacto

Completa el formulario y resuelvo tus dudas. Se admiten sugerencias, opiniones y cualquier información que sea relevante. 

¡Sígueme en redes!

  • Twitter
  • Instagram
  • LinkedIn

©2026 by Nuria Val

bottom of page